San Albino de Vercelli

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¡Oh!, San Albino de Vercelli, vos, sois el hijo del Dios
de la vida, su obispo y amado santo, y, el que, reconstruyó la
iglesia metropolitana sobre las ruinas de la basílica que San
Eusebio construyó encima de la tumba del mártir San Teofrasto.
Amigo de San Germán; él, os prometió asistir a vuestro rito
inaugural, pero, por cosas de Dios, cadáver hecho
volvió y colocado fue su férretro en el templo y, de súbito,
todas las velas se encendieron, las mismas que
no lo hacían tiempo atrás, y ello se tomó, como inequívoco
signo del cumplimiento de su promesa, de estar presente a
vuestro lado. Así, sus palabras recordasteis, ante aquél
prodigio suscitado. Más tarde, nombrado obispo de Vercelli,
os disteis íntegro al servicio de vuestra diócesis, tanto
en la palabra, como en la obra y, de manera especial con
toda vuestra mies, hasta el día aquél, en que cumplido
vuestro peregrinar por este mundo, voló vuestra alma al cielo
para coronada ser de de luz, como premio justo a vuestro amor;
¡Oh!; San Albino de Vercelli, “vivo amor por el Dios de la Vida”

© 2019 by Luis Ernesto Chacón Delgado
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1 Marzo
San Albino de Vercelli
Obispo

Obispo de la diócesis de Vercelli, fue consagrado en el 452, en un período histórico muy tormentoso en Italia.

Reconstruyó la iglesia metropolitana, sobre las ruinas de la pequeña basílica que San Eusebio había construido sobre la tumba del mártir San Teofrasto, y que el emperador Teodosio había hecho ampliar.

Para la solemne celebración del rito, Albino esperaba la visita de algún obispo importante. La espera fue premiada con el paso de San Germán, obispo de Auxerre, que se dirigía a Ravena. Como no podía esperar, el santo obispo prometió que asistiría al rito, cuando regresara.

San Germán murió durante su estadía en Ravena, y a Vercelli regresó solamente su cadáver.

Cuando colocaron el féretro en el centro de la basílica, todas las velas se encendieron simultáneamente. El hecho, más prodigioso porque en los días anteriores ninguno había podido encenderlas, fue interpretado como el cumplimiento de la promesa que San Germán había hecho a San Albino.

Del obispo de Vercelli no sabemos sino que su culto es muy antiguo.

(http://es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=35369)