San Quintín

Imagen relacionada

¡Oh!, San Quintín, vos, sois, el hijo del Dios de la vida,
y su amado santo y, el niño aquél, que, siendo hijo de senador
romano, os hicisteis amigo del Papa San Marcelino, quién os
bautizó, y anhelasteis desde entonces a que muchas personas
conocieran a Jesucristo, Dios y Señor Nuestro, para que lo amaran
y poder, algún día por Él, su sangre derramar. A vos, os echaron
en cara, que cómo posible era, que el hijo de un senador romano
predicase en favor de Cristo. Y, vos, os respondisteis, que “ese”
crucificado ya había resucitado y que ahora era el “Rey y Señor
de cielos y tierra”, y que, por lo tanto para vos, era un honor
mucho más grande, ser seguidor de Él, que ser hijo de un senador
romano. Y, vos, predestinado como estabais, así, lo hicisteis,
nuestra religión defendiendo, con ardor de corazón. Ni los azotes
ni el oscuro calabozo y sus cadenas, pudieron con vos, y pronto
la libertad y la palabra sin saber cómo, las recobrasteis y,
las calles, y el pueblo vuestra prédica de amor, a escuchar
volvieron. Entonces el gobernador os mandó a poneros preso otra
vez. Y, después de que os atormentaron y torturaron, ordenó
que os cortaran la cabeza. Y, así, voló vuestra alma al cielo,
para recibir el premio que Cristo prometió a quienes se declaran
a favor de Él, en ésta tierra. Y, vos, así lo hicisteis luciendo
hoy, corona de luz, como justo premio a vuestro increíble amor;
¡oh!, San Quintín, “vivo y grande amor por el Dios de la Vida”.

© 2018 by Luis Ernesto Chacón Delgado
______________________________________

31 de Octubre
San Quintín
Mártir
Año 287

Fue Quintín hijo de un senador romano muy apreciado de la gente. Se hizo amigo del Papa San Marcelino, quién lo bautizó. El más grande deseo de Quintín era hacer que muchas personas conocieran y amaran a Jesucristo, y poder derramar su sangre por defender la religión.

Cuando el Papa San Cayo organizó una expedición de misioneros para ir a evangelizar a Francia, Quintín fue escogido para formar parte de ese grupo de evangelizadores.

Dirigido por el jefe de la misión, San Luciano, fue enviado Quintín a la ciudad de Amiens, la cual ya había sido evangelizada en otro tiempo por San Fermín, por lo cual hubo un nutrido grupo de cristianos que le ayudaron allí a extender la religión. Quintín y sus compañeros se dedicaron con tan grande entusiasmo a predicar, que muy pronto ya en Amiens hubo una de las iglesias locales más fervorosas del país.

Esto atraía más y más fieles a la religión verdadera. Los templos paganos se quedaban vacíos, los sacerdotes de los ídolos ya no tenían oficio, mientras que los templos de los seguidores de Jesucristo se llenaban cada vez más y más.

Los sacerdotes paganos se quejaron ante el gobernador Riciovaro, diciéndole que la religión de los dioses de Roma se iba a quedar sin seguidores si Quintín seguía predicado y haciendo prodigios. Riciovaro, que conocía a la noble familia de nuestro santo, lo llamó y le echó en cara que un hijo de tan famoso senador romano se dedicara a propagar la religión de un crucificado. Quintín le dijo que ese crucificado ya había resucitado y que ahora era el rey y Señor de cielos y tierra, y que por lo tanto para él era un honor mucho más grande ser seguidor de Jesucristo que ser hijo de un senador romano.

El gobernador hizo azotar muy cruelmente a Quintín y encerrarlo en un oscuro calabozo, amarrado con fuertes cadenas. Pero por la noche se le soltaron las cadenas y sin saber cómo, el santo se encontró libre, en la calle. Al día siguiente estaba de nuevo predicando a la gente.

Entonces el gobernador lo mandó poner preso otra vez y después de atormentarlo con terribles torturas, mandó que le cortaran la cabeza, y voló al cielo a recibir el premio que Cristo ha prometido para quienes se declaran a favor de Él en la tierra.

Hay que ser: Pronto para escuchar y lento para responder (S. Biblia Ec. 5,11).

(http://www.ewtn.com/spanish/Saints/Quintín.htm)

Anuncios

San Germán de Capua

 

¡Oh!, San Germán de Capua, vos, sois el hijo del Dios de la Vida
y su amado santo, y que, convencisteis a los bizantinos para que,
pusieran fin al “cisma acaciano”, que duraba treinta y cinco años,
y, que, con éxito culminó, gracias a vos con la “Fórmula de
Hormisdas”. Los legados pontificios más de un año permanecieron
en Bizancio para consolidar la reconciliación, en la que
se condenó como herejes a Nestorio y Eutiques. Y, vos, nacido
en cuna de oro, lo disteis todo por vuestros pobres, dedicándoos
a la oración y a la vida espiritual. Más tarde, os eligieron
obispo por el clero a cuya dignidad os negasteis por humildad
y sólo gracias al pedido popular la aceptasteis y os dedicasteis
en cuerpo y alma, a la evangelización de vuestra grey, y el
conocimiento del Amor a Cristo. Amigo de san Benito, de san
Sabino, y del Papa San Juan I, creasteis un clima de piedad
y de amor hacia los pobres, a mitación de vuestro único Maestro:
Cristo. Amado y querido en vuestro tiempo, tanto por propios
y extraños y, cuando vos, entregasteis vuestra alma al Padre,
cuenta San Gregorio, que, hallándose San Benito en el Monte
Casino, vio a los ángeles del Señor llevando vuestra alma
“a la eterna felicidad”. Hoy, estáis en la plena gloria, coronado
con justicia con corona de luz, como justo premio a vuestro amor;
¡Oh!, San Germán de Capúa, “vivo milagro del Dios de la Vida”.

© 2018 by Luis Ernesto Chacón Delgado
______________________________________

30 de Octubre
San Germán de Capua
Obispo

Martirologio Romano: En Capua, en la Campania, san Germán, obispo, del que habla el papa san Gregorio I Magno en sus escritos. c. 541.

Nació en Capua, hijo de Amancio y Juliana, ilustres ciudadanos de la ciudad; al morir su padre, Germán heredó un ingente patrimonio y, con el consentimiento de su madre, vendió todo y donó a los pobres lo recaudado. Así se pudo dedicar más libremente a la vida espiritual, a la que se sentía llamado, con las santas lecturas, oración y mortificaciones. En el 519, al morir el obispo de Capua, Alejandro, fue designado por el clero y el pueblo, a sucederle; después de resistirse por humildad, aceptó el encargo.

El “Liber Pontificalis” nos relata algunos hechos ciertos; el papa san Hormisdas, después que habían fallado los intentos de sus predecesores, pensó en terminar con el cisma acaciano en Oriente, cuando fue elegido emperador Justino I en el 518.

El cisma tuvo origen cuando el patriarca de Constantinopla, Acacio, para terminar con la controversia entre católicos y monofisitas, acordó con estos últimos, sugerir al emperador Zenón de Bisancio promulgar, en el 482, el “Henótikon”, fórmula de unión de los dos pensamientos religiosos; la fórmula dirigida a todo el imperio no resolvió algunos puntos teológicos delicados, y no satisfizo a ninguno. El papa san Félix III depuso y excomulgó a Acacio, en el 484, iniciando así el cisma, que duró 35 años.

El cisma que había separado de Roma a la Iglesia de Oriente, provocó el concepto de independencia del Sumo Pontífice, el cual reivindicaba el derecho pontificio para definir en materia de fe y disciplina. El emperador Justino I, desde el mismo día de su elección, junto con otros personajes influyentes de la corte bizantina, como su sobrino Justiniano y el patriarca Juan, pidieron al Papa que enviase una legación para restablecer la paz entre las dos Iglesias.

Así en Enero del 519, el papa san Hormisdas, de acuerdo con el rey Teodorico, envió una tercera legación, guiada por el obispo de Capua, Germán, y compuesta además de otro obispo llamado Juan, el diácono romano Félix, el célebre Dióscoro, diácono alejandrino residente en Roma, del sacerdote romano Blando y el notario eclesiástico Pedro. El hecho de que Germán encabezara esta misión, denota el gran aprecio que se tenía por su doctrina, sabiduría y virtud. Fueron acogidos triunfalmente en Constantinopla y recibidos en solemne audiencia por el Emperador; leído el célebre libelio del papa san Hormisdas, por fin los obispos presentes aceptaron las tesis pontificias y también el patriarca Juan se aceptó la fórmula del Papa. La paz en la Iglesia se había alcanzado y el cisma finalizado.

Los legados pontificios permanecieron más de un año en Bizancio para consolidar el resultado de la reconciliación, en la que se condenó también como herejes a Nestorio y Eutiques, y para superar los problemas que podrían causar algunos monjes escindidos. Hacia el 520 regresaron a Roma.

San Gregorio Magno en sus “Diálogos” nos narra la gran amistad que le unió a san Benito de Nursia, que en una visión que tuvo en Montecasino, vio su alma elevada al cielo por los ángeles. Oró toda su vida por la santificación de san Pascasio. También fue amigo de san Sabino, obispo de Canosa y del papa san Juan I. Patrón de Cassino.

(http://vidas-santas.blogspot.pe/2013/10/san-german-de-capua-obispo.html)

Judas Tadeo y Simón, Santos Apóstoles

Resultado de imagen para Santos Judas Tadeo y Simón

¡Oh!, Judas Tadeo y Simón, vosotros, sois los hijos
del Dios de la vida, sus apóstoles y amados santos, pues,
llamados por Cristo Jesús, Dios y Señor Nuestro, para
de los Doce ser, y, desde aquél momento, juntos anduvisteis
con Él. Vos, Tadeo: “valiente para proclamar su fe”, y Simón:
“Dios ha oído mi súplica”; juntos, honor hicisteis
al significado de vuestros nombres. Llano, Tadeo a los
ruegos para empleo o casa conseguir y Simón, igual de
solícito, qué alegría haber servido al Dios Vivo,
como lo habéis hecho vosotros. Vuestros seres, íntegros
al servicio del amor y la verdad pusisteis.  Judas, vos,
os habéis convertido en uno de los santos más populares
por los favores que concedéis a la gente que busca
trabajo. Santa Brígida, vivió pendiente de vos, tal y
conforme lo escribe en su libro “Las revelaciones”.
Hoy, coronas de luz, lucís como premio justo, a
vuestra entrega de amor, y, quiera Dios, que los
hombres de nuestro tiempo, os imiten en vuestro amor.
Amigos y Apóstoles del Dios Vivo. ¡Aleluya! ¡Alelluya!
¡oh!, Judas Tadeo y Simón, “vivos amigos del Dios Vivo”.

© 2018 by Luis Ernesto Chacón Delgado
_____________________________

28 de Octubre
Santos Judas Tadeo y Simón
Apóstoles

Judas, etimológicamente significa “honrado, alabanza”. Y Simón = “Dios le oye”. Vienen de la lengua hebrea. El nombre «Judas» es una palabra hebrea, que significa “alabanzas sean dadas a Dios”. «Tadeo», término proveniente del idioma arameo, significa “el valiente”, “hombre de pecho robusto”. También se le llamó «Lebbeo», que significa “hombre de corazón tierno”. Simón, es un nombre masculino de origen hebreo que significa “Dios me ha escuchado”, “el que sabe escuchar a Dios o el que obedece”.

Hoy se celebra en toda la Iglesia universal la fiesta de estos dos apóstoles del Evangelio.

Simón pertenecía al grupo formado en Israel. Se llamaban los “zelotes”. Su fin era trabajar duramente contra la invasión romana en su país. Sin embargo, la escucha de la palabra de Cristo fue para él el descubrimiento a la universalidad del amor de Dios.

Judas se ha convertido en un de los santos más populares por los favores que concede a la gente en lo concerniente a la búsqueda de trabajo.
Esta devoción la vivió ya en su vida la santa Brígida. Se puede leer en su libro “Las revelaciones” el profundo respeto y devoción por este apóstol del siglo I de nuestra era.

Autor: P. Felipe Santos | Fuente: Catholic.net

(http://es.catholic.net/santoraldehoy/)

Domingo XXX (B) del tiempo ordinario

Resultado de imagen para Texto del Evangelio (Mc 10,46-52): En aquel tiempo, cuando Jesús salía de Jericó, acompañado de sus discípulos y de una gran muchedumbre, el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: «¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!». Muchos le increpaban para que se callara.

Día litúrgico: Domingo XXX (B) del tiempo ordinario
Ver 1ª Lectura y Salmo

Texto del Evangelio (Mc 10,46-52): En aquel tiempo, cuando Jesús salía de Jericó, acompañado de sus discípulos y de una gran muchedumbre, el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: «¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!». Muchos le increpaban para que se callara. Pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!». Jesús se detuvo y dijo: «Llamadle». Llaman al ciego, diciéndole: «¡Ánimo, levántate! Te llama». Y él, arrojando su manto, dio un brinco y vino donde Jesús. Jesús, dirigiéndose a él, le dijo: «¿Qué quieres que te haga?». El ciego le dijo: «Rabbuní, ¡que vea!». Jesús le dijo: «Vete, tu fe te ha salvado». Y al instante, recobró la vista y le seguía por el camino.

____________________________________

«‘¿Qué quieres que te haga?’. El ciego le dijo: ‘Rabbuní, ¡que vea!’»

+ Rev. D. Pere CAMPANYÀ i Ribó
(Barcelona, España)

Hoy, contemplamos a un hombre que, en su desgracia, encuentra la verdadera felicidad gracias a Jesucristo. Se trata de una persona con dos carencias: la falta de visión corporal y la imposibilidad de trabajar para ganarse la vida, lo cual le obliga a mendigar. Necesita ayuda y se sitúa junto al camino, a la salida de Jericó, por donde pasan muchos viandantes.

Por suerte para él, en aquella ocasión es Jesús quien pasa, acompañado de sus discípulos y otras personas. Sin duda, el ciego ha oído hablar de Jesús; le habrían comentado que hacía prodigios y, al saber que pasa cerca, empieza a gritar: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!» (Mc 10,47). Para los acompañantes del Maestro resultan molestos los gritos del ciego, no piensan en la triste situación de aquel hombre, son egoístas. Pero Jesús sí quiere responder al mendigo y hace que lo llamen. Inmediatamente, el ciego se halla ante el Hijo de David y empieza el diálogo con una pregunta y una respuesta: «Jesús, dirigiéndose a él, le dijo: ‘¿Qué quieres que te haga?’. El ciego le dijo: ‘Rabbuní, ¡que vea!’» (Mc 10,51). Y Jesús le concede doble visión: la física y la más importante, la fe que es la visión interior de Dios. Dice san Clemente de Alejandría: «Pongamos fin al olvido de la verdad; despojémonos de la ignorancia y de la oscuridad que, cual nube, ofuscan nuestros ojos, y contemplemos al que es realmente Dios».

Frecuentemente nos quejamos y decimos: —No sé rezar. Tomemos ejemplo entonces del ciego del Evangelio: Insiste en llamar a Jesús, y con tres palabras le dice cuanto necesita. ¿Nos falta fe? Digámosle: —Señor, aumenta mi fe. ¿Tenemos familiares o amigos que han dejado de practicar? Oremos entonces así: —Señor Jesús, haz que vean. ¿Es tan importante la fe? Si la comparamos con la visión física, ¿qué diremos? Es triste la situación del ciego, pero mucho más lo es la del no creyente. Digámosles: —El Maestro te llama, preséntale tu necesidad y Jesús te responderá generosamente.

(http://evangeli.net/evangelio/dia/2018-10-28)

San Evaristo

SE

¡Oh!, San Evaristo, vos, sois el hijo del Dios de la vida,
su amado santo, Papa y Mártir, que, en Roma, y estimado
por vuestros fieles a los cuales os entregaseis por
completo, mostrando a Jesucristo, Dios y Señor Nuestro
tal cual era. Como conocedor fiel de la Sagrada Escritura,
la trasmitísteis con talento esmerado y humildad a vuestra grey.
Muerto el Papa Anacleto, sucesor de Clemente, la atención
se fijó en vos que habiais desarrollado un gran trabajo,
pero, os resististeis a asumir tan alta dignidad de Papa.
Ya, en la silla de Pedro, atendisteis las necesidades de vuestro
rebaño, la fe defendiendo contra la de los gnósticos.
A vos, se os reconoce, el establecido haber, las normas
para la consagración y trabajo pastoral de Obispos y diáconos,
pues, mandasteis celebrar públicamente los matrimonios,
ocupándoos de la vida de vuestros fieles a cada nada.
Nunca os descuidasteis de los fieles del África y de Egipto,
a quienes, les escribisteis sendas cartas de amor y de fe llenas.
Y, así, un día, en el tiempo, entregasteis vuestra vida a Dios,
hecho mártir, para coronada ser de luz, como premio justo
a vuestra obra increíble llena de amor y de fe. ¡Alelluya!
¡oh!, San Evaristo, “vivo mártir del Amor del Dios de la Vida”.

© 2018 by Luis Ernesto Chacón Delgado
_________________________________________

27 de Octubre
San Evaristo
5to Papa y Mártir

Nació por los años 60, de una familia judía asentada en tierras griegas. Recibió educación judía y aprendió en los liceos helénicos.

No se conocen datos de su conversión al cristianismo, pero se le ve ya en Roma como uno de los presbíteros muy estimados por los fieles que, lleno de celo, eleva el nivel de la comunidad de cristianos de la ciudad, entregándose por completo a mostrarle a Jesucristo. Amplio conocedor de la Sagrada Escritura, es docto en la predicación y humilde en el servicio.

Muerto mártir el Papa Anacleto, sucesor de Clemente, la atención se fija en Evaristo. Por humildad se resistió con todas las fuerzas posibles a asumir la dignidad que comportaba tan alto servicio. El día 27 de Julio del año 108 tuvo la Iglesia por Papa a Evaristo.

Atendió cuidadosamente las necesidades del rebaño: Defiende la verdadera fe contra los errores gnósticos. Establece normas que afectan a la consagración y trabajo pastoral de los Obispos y de los diáconos. Manda la celebración pública de los matrimonios. Se ocupa de la vida de los fieles, esbozándose ya una cierta administración territorial, para su mejor atención y gobierno. También escribió cartas a los fieles de Africa y de Egipto.

Murió mártir, siendo Trajano emperador, hacia el 117.

La iglesia del tiempo cada día crece en número, pero está perseguida por las leyes; es silenciosa y fuerte en la fe, oculta y limpia en las obras; vive dentro del Imperio en estado latente, desplegando poco a poco su potencialidad al soplo del Espíritu Santo.

(http://es.catholic.net/santoraldehoy/)

San Darío

Resultado de imagen para "san Darío, 26 de octubre"

¡Oh!, San Darío, vos, sois el hijo del Dios de la Vida,
su amado santo y mártir, que, vuestra vida ofrecisteis
en su santo nombre. Siendo rey, os, inclinasteis ante
Dios, porque, desde siempre supisteis que era Él, y
nadie más el Todopoderoso. Vuestras hazañas, en el Santo
Libro se escriben y cubren hasta la antigua Grecia,
por vuestra vida de santidad sencilla, y a la vez grande
en vuestro obrar diario. Vuestro martirio cristiano,
reconocido es por la Santa Iglesia Católica Apostólica
Romana, la Iglesia Ortodoxa Oriental y la Iglesia Católica
Apostólica Ortodoxa. Vuestro martirio, como víctima
de las persecuciones de Diocleciano, se unen a las de San
Zósimo, San Pablo y San Segundo. Así, entregasteis vuestra
alma para coronada ser, con corona de luz como justo
premio a vuestra entrega de amor. ¡Aleluya! ¡Aleluya!
¡oh!, San Darío, “viva confianza en el Dios, de la Vida ”.

© 2018 by Luis Ernesto Chacón Delgado
_________________________________________

26 de Octubre
San Darío
Mártir

Etimológicamente significa “represor”. Viene de la lengua griega.

Felipe dice a Jesús: “ Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Jesús le dice: El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”. Darío fue un mártir de los primeros siglos. Hoy predomina en el calendario del Santoral, el gran rey de los Persas.

Su sombra aparece incluso en la Biblia y se proyecta en la antigua Grecia. Junto a este personaje hay una santa de nombre Daría, una de las más célebres de la historia de la Iglesia. NO fue mujer de Crisante. Era egipcia, de Alejandría, y su marido era de Atenas. Los dos eran cristianos en su matrimonio vivido en la continencia más absoluta. Los dos murieron en Roma bajo el imperio e Numeriano.

Crisante sufrió el asalto a su castidad por parte de cinco chicas que querían hacerle caer en el pecado sexual. Al contrario de este matrimonio, la vida de san Darío, festejado hoy, es muy sencilla.

Su nombre aparece juntamente con un grupo de mártires. No hay datos seguros de su martirio. Probablemente fue en la ciudad de Nicea, en Bitinia.

“La oportunidad se presenta tarde y se marcha pronto” (Siro).

Más a cerca de Darío:

San Darío San Darío (muerto en el siglo IV, en Nicea) es un santo y mártir cristiano reconocido por la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana, la Iglesia Ortodoxa Oriental y la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa. Su onomástica se celebra el 19 de diciembre. Fue martirizado en el siglo IV en Nicea, víctima de las persecuciones de Diocleciano, junto a San Zósimo, San Pablo y San Segundo.

(http://www.panoramacatolico.com/pc/20111211/martiresiglesia.htm)

(http://es.catholic.net/santoraldehoy/)

San Gaudencio de Brescia

Resultado de imagen para San Gaudencio de Brescia

¡Oh!, San Gaudencio, vos, sois el hijo del Dios
de la vida y su amado santo, que vivisteis a
finales de siglo cuarto, y que, después de la muerte
del obispo Filastro, fuisteis elegido obispo
de Brescia por el cariño del pueblo y los buenos
oficios de San Ambrosio. Vos, tuvisteis una gran
gran amistad con el obispo de Milán, siendo vos,
uno de los que fuisteis enviado a Constantinopla
para interceder a favor de San Crisóstomo, durante
la persecución. Vos, escribisteis varias obras
de las cuales destacan la tratada sobre Filastro
titulado: “Liber de vita sancti Philatrii”. Además,
diez sermones y algunas homilías sobre diferentes
pasajes de la Biblia, que pronunciasteis el día
de vuestra consagración. Pablo Galearti, afirma que vuestro
estilo, aunque sencillo, es elegante, fácil y ameno.
Así, y luego de gastar vuestra vida en buena lid, voló
vuestra alma al cielo, para coronada ser con corona
de luz eterna, como justo premio a vuestra entrega de amor;

¡oh!, San Gaudenciode Brescia, “viva palabra del Dios Vivo”.

© 2018 Luis Ernesto Chacón Delgado
_______________________________________

25 de Octubre
San Gudencio de Brescia
Obispo

San Gaudencio vivió a finales del siglo IV o principios del siglo V ignorándose su patria, la fecha de su nacimiento y aún la historia de sus primeros años. Pero se sabe que después de la muerte del obispo Filastro, ocurrida en el año 387, fue elegido obispo de Brescia y que aunque al principio no quiso aceptar el nombramiento, se vio obligado a ello por el afecto del pueblo y las repetidas instancias de los obispos de la provincia entre los cuales figuraba San Ambrosio.

San Gaudencio mantuvo una gran amistad con el obispo de Milán y fue uno de los latinos enviados a Constantinopla en los años 404 y 405 para interceder a favor de San Crisóstomo durante la persecución.

En la historia de la antigua literatura cristiana ocupa un distinguido lugar San Gaudencio por muchas obras que de él se conservan. Se le deben principalmente las noticias que nos quedan de Filastro, consignadas en un discurso suyo sobre la vida y escritos de este prelado y que suele también titularse Liber de vita sancti Philatrii.

Se conservan también diez sermones y algunas homilías sobre diferentes pasajes de la Biblia entre otras, las que pronunció el día de su consagración, muy interesante para la historia de su vida.

Dupín dice de él en su Nouvelle bibliothèque que su estilo es sencillo pero descuidado, sus alegorías violentas, sus sermones secos, estilo muy poco atractivo y superficial. Pero en cambio, Pablo Galearti afirma que su estilo, aunque sencillo, es elegante, fácil y ameno.

(http://es.catholic.net/santoraldehoy/)