¿Dónde está el mal?

Tú; que transitas silente en las
regiones del ser, ¿por qué no has
de saber aún; que los males del
mundo allí están, y que huyen de
sus celdas cada vez que el sésamo
de tu alma, liberta la eterna virtud?.

Lo sabes tú y perfectamente. Vuelve,
entonces; por la senda que conduce
a la morada del ser luminoso, báñate
con la luz del Amado Bien; y toma parte
en la escalar ruta, de la aventura de ser
un nuevo hombre, la nueva criatura.

Porque; el mal, no habita las rocas, ni
las plantas, ni los mares, ni los ríos, ni
está junto al pie de la montaña. No está
en el alba, el cenit o el crepúsculo. Él
está; en ti y habita en lo mas bello que
posees: tu corazón. Nunca en tu razón.

Anuncios