Aparición y Mensaje de María Reyna de la Paz
15 12 2007¡Oh!; María siempre Tú, y nadie
más, derramando lágrimas y llanto
por el desamor, al Hijo Amado.
¿Quien de ustedes, contento sentirá
de ver llorar a vuestra madre?. -¡Nadie!-,
la respuesta será, y entonces quizás, los
ruegos de María, que clama; escuchados
serán, en todos los rincones de la faz de
la tierra, y el Hijo del Hombre, os dará
su Paz, pero no, como os la ofrece el
mundo; transitoria, vana, vaga, vacua,
y efímera, sino; verdadera y eterna Paz.
© 2007 by Luis Ernesto Chacón Delgado
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Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz
Desde Medjugorie; Bosnia-Herzegovina 2 de Noviembre de 2007
Reflexión del P. Francisco Á. Verar
“Queridos hijos: Hoy los invito a abrir su corazón al Espíritu Santo; permítanle que los transforme. Hijos míos, Dios es el Bien Supremo y por eso, como Madre, les pido: oren, oren, oren, ayunen y esperen. Este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor. El Espíritu Santo reforzará este amor en ustedes y podrán llamar a Dios su Padre. Por medio de este amor supremo amarán sinceramente a todas las personas y las considerarán en Dios hermanos y hermanas. ¡Gracias!”
Durante su bendición, la Virgen dijo: “Por el camino que los conduzco a mi Hijo, caminan junto a Mi, quienes lo representan”, es decir: “los sacerdotes”. N. r.
Desde hace 20 años, la Virgen tiene una cita con Mirjana el día 2 de cada mes, para orar “por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones”. Mirjana no sabe por cuánto tiempo más, la Virgen continuará visitándola, ya que nada ha dicho al respecto. Esta gracia podría continuar por muchos años más o podría terminar el próximo mes de diciembre. O bien, podría durar hasta la realización del primero de los 10 “secretos”.
Y en relación a los mismos, conviene que tengamos presente, que la Virgen dijo a los videntes: “…las apariciones diarias continuarán hasta cuando quede el signo visible para toda la humanidad en la Colina de las apariciones”; es decir, hasta la realización del tercer “secreto”. Y recordemos, que cuando comiencen los mismos, sólo uno de los tres videntes que aún la ven diariamente, tendrá el don de continuar las visitas celestiales.
Este dato es importante, ya que podríamos seguir recibiendo mensajes y apariciones de la Virgen por varios años más; aun cuando comiencen a verificarse los hechos anunciados por Nuestra Señora. Los demás “secretos”, están relacionados con los videntes y otros acontecimientos que se verificarán en la Iglesia y en el mundo. Recordamos esto, para que consideremos que la Virgen no viene a perder su tiempo a la tierra, y que en Medjugorie se está decidiendo parte del futuro de la humanidad. En el mensaje del 2 de noviembre, la Virgen nuevamente nos invita a que abramos el corazón al Espíritu Santo, porque sólo Él puede transformar el corazón del hombre.
Esto es muy significativo. Por una parte, debemos recordar que la conversión es un esfuerzo del hombre y por otra, que es una gracia del Espíritu Santo. Sin Él, no puede haber conversión. No hay cambio de vida. La gente que tiene problemas con su conversión personal, en el fondo, tienen problemas con el Espíritu Santo. No lo invocan suficientemente, no lo buscan como deben, no se dejan conducir por Él… Entonces, sería importante, en el proceso del cambio interior: contar sobre todo con Él, ya que sólo Él tiene el poder de transformar al hombre. ¡Y cuán necesaria no será su presencia en el alma del justo, que hasta el mismo Jesús necesitó una nueva efusión suya, antes de iniciar su ministerio público!.
Por lo tanto, no podemos esperar un verdadero cambio interior sin Él; sin invocarlo las veces que sea necesario, a fin de que con su divina unción, transforme todo cuanto hay de negativo en él, en positivo. Nuestra Señora desea, que frente al nuevo tiempo de Adviento que estamos por celebrar, de cara a la próxima solemnidad de Jesucristo Rey del universo, y las especiales Fiestas de María que están a las puertas —su Presentación en el Templo (21 de nov.), la Medalla Milagrosa (27 de nov.), su Inmaculada Concepción (8 de dic.) y su aparición en el Tepeyac (12 de dic. fiesta patronal de América)— vivamos en plenitud, la conversión.
La Virgen no se cansa de invitarnos a la conversión, y por ende, no debemos cansarnos de responder.En el mensaje, también la Madre dice: “Hijos míos, Dios es el Bien Supremo y por eso, como Madre, les pido: oren, oren, oren, ayunen y esperen”. Ella espera que cada uno de sus hijos, alcance el Bien Supremo, que es, sólo Dios. Pareciera que esto lo ha olvidado gran parte de la sociedad en la que vivimos, permitiendo que otros valores vayan invadiendo el terreno que sólo le compete a Dios.
La Virgen como madre, está preocupa por la salvación de sus hijos y por ello en este mensaje nos advierte y nos recuerda, que el Bien Supremo es sólo Dios. En el mismo mensaje, vuelve a insistirnos “oren, oren, oren”, siendo una invitación a la oración continua, inclusive, llenando hasta los espacios más pequeños de la jornada, con las oraciones más pequeñas, es decir; las jaculatorias, tan queridas por la Virgen.
La triple exhortación de María a la oración, es una invitación a la oración perseverante y con el corazón. Un día dijo la Virgen: “…no oren sin saber lo que dicen. No oren solamente con palabras. La oración es un encuentro personal con Dios y con mi Hijo Jesús.” Entonces, la oración no es sólo proferir palabras, sino abrir el corazón; un continuo ejercicio de amor porque Dios es amor. Y quien ora como debe, experimenta puro amor.
En el mensaje también nos invita al ayuno. Y ya sabemos que este ayuno es a pan y agua dos veces por semana. Y de esto no se hacen bromas. La Virgen ha pedido, desde el inicio, el ayuno dos veces por semana a pan y agua, y también en preparación a las grandes solemnidades. Además, la Madre pidió que se hicieran novenas de ayuno por alguna intención. Y a aquellos que su salud no se lo permite, podrían sustituirlo por otros sacrificios y ofrecer generosas limosnas a la iglesia. Entonces, en el mensaje de este mes, la Madre nos pide orar continuamente y ayunar, a fin de alcanzar en el corazón el Bien Supremo que es Dios.
Así, será posible amar al prójimo. Porque quien tiene dificultad para amar, perdonar las ofensas, actuar con generosidad frente al hermano, en el fondo, tiene dificultad con Dios. El corazón se libera del egoísmo frente al prójimo, cuando encuentra a Dios primero. La Madre sabe que muchos de sus hijos tienen una piedad superficial. Por eso nos invita a todos, a orar continuamente con el corazón y a ayunar, para así encaminarnos al amor hacia el prójimo; con el corazón abierto de par en par: sin barreras, celos, favoritismos, rencores… Asimismo, la “Gospa” también nos invita a la esperanza.
Es decir: a poner toda nuestra confianza en Dios y no tanto en nuestras propias fuerzas y capacidades. Lo cual no indica negligencia, sino abandono, ya que Dios provee a sus hijos de cuanto necesitan. Recordemos que una de las dimensiones fundamentales de la espiritualidad de Medjugorie es la virtud de la esperanza. La Virgen ha dicho que el futuro depende de nosotros, que cuanto pueda ocurrir en el futuro depende de nuestra respuesta a sus mensajes. En el mismo mensaje la esperanza, está vinculada a la oración continua y al ayuno. Entonces, quien sabe orar y ayunar, también sabe, esperar. Más aun, podríamos decir: que la virtud de la esperanza es consecuencia de la oración.
Hoy día la gente poco espera en Dios porque poco ora. Y la esperanza también es el tema de la próxima encíclica del Papa. Quizá la Virgen en el mensaje, indirectamente, nos esté invitando a leerla y a meditarla. El mismo espíritu nos habla por medio de María y nos hable a través del Papa. Igual como ocurría con Juan Pablo II.La Virgen también dice en su mensaje: “Este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor. El Espíritu Santo reforzará este amor en ustedes y podrán llamar a Dios su Padre.”
Consideramos que ésta es la parte más importante del mismo, ya que se destaca una vez más la virtud fundamental del cristiano: la del Amor. La Virgen dice: “este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor”. Como diciéndonos: “no olviden que el amor es su principal regla de vida y a que a él deben aspirar; es el amor en lo que debe crecer.” Benedicto XVI en su primera encíclica nos decía: “el Himno a la Caridad de San Pablo en 1Cor 13, debe ser la Carta Magna de todo el servicio eclesial”. Porque “podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve” (v.3), cf DCE 33. Y ahora, una vez, más la Virgen nos lo recuerda.
Y además, nos dice que por el Espíritu Santo se refuerza la capacidad de amar. También en el mensaje del mes pasado había mencionado: —“Hijitos, mediten y oren para que su corazón se abra al amor de Dios.” Luego, el mensaje de este mes es una continuación de aquel del 25 de septiembre.Al final, del mensaje, la Virgen menciona: “Por medio de este amor supremo amarán sinceramente a todas las personas y las considerarán en Dios hermanos y hermanas”.
Como hemos mencionado, el amor a Dios nos lleva necesariamente al amor hacia los hermanos. No obstante, conviene subrayar, que la Virgen destaca, que por medio de este Amor Supremo, amaremos sinceramente a todas las personas considerándolas hermanos y hermanas en Dios.
Fijémonos en estos tres elementos que aparecen como coordenadas de este amor supremo:
El primero, la exclusividad.
Porque es “supremo”. Es decir: no hay otro amor que se pueda comparar al amor de Dios; su amor está por encima de cualquier otro amor; es amor por excelencia, amor en plenitud, único.
El segundo, la sinceridad.
Sólo el amor verdadero de Dios hace posible que se ame con transparencia, sin hipocresía, sin apariencias, ni falsedad.
El tercero, la universalidad.
El amor del Bien Supremo que es Dios va dirigido siempre a todo hombre, no hace exclusión de personas; no existen los favoritismos o partidismos. Quien se inclina por el amor supremo ama al estilo Jesús: a todos por igual. Y ello se refleja además en la expresión: considerarán en Dios a los hermanos y hermanas. Al concluir la aparición, Mirjana comentó que, mientras la “Gospa” bendecía, volvió a referirse a los sacerdotes diciendo: “Por el camino que los conduzco a mi Hijo, caminan junto a Mi, quienes lo representan”. En realidad, es una expresión bellísima. La Virgen a los sacerdotes, nos hace tomar conciencia, de cuán cerca estamos de Su Corazón Inmaculado.
Ya sabemos que la Virgen durante este encuentro del día 2, tiene casi 2 años de hablar siempre sobre los sacerdotes; y siempre en tono positivo.
Me viene a la memoria un episodio que viví durante una aparición en casa de Iván, a principios de junio. Estábamos presentes sólo unos cincuenta sacerdotes. Al finalizar la aparición, el vidente nos comentó, que la Virgen ese día apareció llorando de la emoción, al ver tantos sacerdotes allí presentes. Y que de inmediato extendió sus brazos sobre todos y oró en su lengua materna Y desde luego, para todos fue una sorpresa. Uno de los sacerdotes asistentes me dijo al final: “Yo pensé que la Virgen nos iba a regañar”. Yo le dije: “Se te olvidó que la Virgen ante todo es Madre”. Lo cierto es que para todos fue muy emocionante que la Virgen llorara de alegría por nosotros y que además orara al Padre en arameo antiguo.
Creo que un verdadero hijo de María no tendría problema en hacer suyos los sentimientos de amor de María hacia los sacerdotes. Es esencial, además de la espiritualidad de Medjugorie, el amor tan especial que María demuestra por los sacerdotes. ¡Sea alabado Jesucristo!
(http://www.mariamagnificat.org/esp/index.php? option=com_content&task=view&id=105&Itemid=28)
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